miércoles, 7 de enero de 2009

En Tierra Hostil III

Los Señores de las Bestias son bien conocidos por todo Azeroth por su capacidad para entablar vínculos profundos con seres primitivos a menudo considerados no inteligentes.
Para ello consiguen una comunión con el reino animal que puede incluso sobrepasar la que desarrolla un Druida con la naturaleza o un Shaman con los elementos.

No obstante, sus habilidades no se limitan tan solo a poseer compañeros animales, sino que sus propios sentidos e instintos también son más cercanos a los de lo salvaje. Estos rasgos hacen posible que también sean conocidos por su capacidad de rastrear, orientarse y en definitiva sobrevivir en los entornos más hostiles.

Cuando Thrall, el Señor de los Clanes de la Horda, consulto con los espíritus sobre el destino de los hombres que envío a la peligrosa expedición a Rasganorte con una misión tan vital como peligrosa, estos le respondieron, de manera sutil y ambigua (pues cuando se trata de los espíritus siempre es así) del inminente peligro.

Tras horas de deliberación, decidió confiar en alguien que había demostrado múltiples veces su lealtad y además estaba mas que capacitado para operar en terreno hostil. Su preferencia para el viaje en solitario también era un punto a favor. El hijo de Durotan podía oír en la distancia los tambores de la guerra y no había efectivos suficientes para perder en otra misión de rescate.

Localizar a Rexxar fue complicado, incluso recurriendo a técnicas de adivinación y enviando a los más rápidos emisarios. No obstante, no dudo en abandonar el exilio para aceptar el cometido que le encargo el sabio orco. Amigo no es un termino que Thrall use con ligereza, pero en el caso del Mok’Nathal no había duda alguna.



Esa misma amistad y respeto son la armadura con que Rexxar refuerza su temple cuando el viento gélido lo hostiga sin descanso. El temporal no ha hecho más que empeorar desde que ha pisado el suelo, pero tan solo ha perdido el rastro de la expedición en dos ocasiones. Por suerte Misha, la fiel compañera del medio Ogro, ha podido enderezar sus pasos gracias a su buen olfato.

El camino de la expedición esta marcado por los cadáveres de aquellos que deben morir más de una vez para desparecer y a juzgar por su cantidad creciente, parece que la expedición se encontró con una fuerte oposición al entrar en el cementerio de dragones apenas un día después de aterrizar en Rasganorte.

Por un lado, el Mok’Nathal se alegra de no encontrar mas que restos del Azote, pero debe darse prisa, le llevan demasiados días de ventaja, quizás los próximos restos no sean del enemigo y en el peor de los casos deberá luchar para darles su merecido descanso.

2 comentarios:

Els dijo...

Rexxar es el mejor. Y quiero que hables más de Misha!

Drewen dijo...

desgracia humana...no ho deixis aixi.....ESCRIU!